domingo, 5 de marzo de 2017

La gran familia

Siempre me he considerado una persona afortunada: tengo grandes amigos, disfruto con mi trabajo, vivo cerca de la playa, viajo siempre que puedo, a mis manos llegan libros maravillosos que devoro........y tengo el honor de pertenecer a una familia maravillosa, LOS GARCÍA.
Tenemos la sana costumbre de reunirnos varias veces al año, y digo sana, porque compartir esos días con mi familia repara. Repara el alma, te arranca carcajadas y sobre todo sientes AMOR, sí, amor con mayúsculas, del más grande, de ese que hace que todo merezca la pena.
Tú, conociste  al clan García en la nochevieja del 2012. Estabas un poco nervioso porque ibas a conocer a la mayoría de la familia esa noche, más de 40 personas, y eso que no estábamos todos. Con muchísima ilusión prepararon el bar que fue de mis abuelos y lo decoraron para darte la bienvenida, incluso colgaron un cartel con tu nombre. Creo que esa nochevieja ha sido una de las más especiales para la familia García, y para ti, a pesar de lo abrumado y desconcertado que te encontrabas al principio, fue una noche muy especial. La primera noche que pasaste con esa nueva familia, una familia particular y grande, que te recibió como si siempre hubieras formado parte de ella.
Esa noche decidiste que querías tener un carnet en el que junto a tus apellidos, apareciera el de García, y así lo hicimos. Ya que legalmente eso no era posible, cogimos un trozo de cartulina, le pegamos una foto, y en la próxima reunión te dimos tu carnet García. Otro día emocionante. No sé si mi familia supo ver lo importante que fue para tí ese momento, pero desde aquí quiero deciros que fue lo más grande que pudimos hacerle. Se siente orgulloso de pertenecer a los García, tanto o más que yo. Gracias, millones de gracias por querernos tanto, por aceptar un García más en la familia, por hacerle sentir uno más, un "loco García más".
No puedo olvidarme de la otra parte de mi familia, Los Ruiz,  menos numerosos pero iguales de grandes. Cómo pronto toca renovación de carnet, añadiremos también el Ruiz al carnet. Así que pronto toca reunión Ruiz-García. Hasta pronto.

Para mi gran familia.

Os avanzo un poquito de la próxima entrega. Quizás un poquito más dura, ya que quiero acercaros a esos niños y niñas que no han tenido la suerte de poder contar con una familia. Mientras tanto disfrutad de la vuestra y de las cosas bellas que tiene la vida.


sábado, 18 de febrero de 2017

¿ Y tú, qué haces?

Ya sabes que me dedico a la profesión más maravillosa del mundo, soy MAESTRA. Llegué a ella por pura casualidad, tras algún tropiezo que otro, el destino me llevó dónde tenía que estar, dónde pasaría y paso momentos inolvidables y mágicos. 
Soy  antisistema y rebelde por naturaleza, no soporto la injusticia, ni a esa gente que mira hacia otro lado o no es capaz de empatizar con el que sufre. Por ello intento cada día que mis pequeños-grandes alumnos sean felices cada día, aportar mi granito de arena y sacarles una sonrisa. No me cabe ninguna duda de que un niño que se siente querido y escuchado aprenderá más y mejor, y muchas veces olvidamos todo esto en los Centros.
Desde que llegué a mi colegio, han sido muchas las veces que hemos tenido que recurrir a los trabajadores sociales para atender distintas dificultades y necesidades que sufrían nuestros niños o sus familias. Yo siempre me quejaba de que no se hacía lo suficiente, que no se le prestaba la atención que se requería, que no,que no.... Hasta que un día un trabajador social me dijo: " Y tú, ¿qué haces?". No pude responder.
Hasta ese momento no me había dado cuenta de que no paraba de quejarme, pero que quizás nunca había hecho nada para hacer cambiar esa dura realidad que no me gustaba. Sí, muy antisistema y muy rebelde pero qué estaba haciendo yo para combatir y luchar por todas esas injusticias que veía y vivía cada día. NADA.
El destino, de nuevo, me envió la solución. Una psicóloga de Cruz Roja vino a nuestro Centro para hablarnos del tema del acogimiento. No nos podemos ni imaginar la cantidad de niños que se encuentran en centros o pisos de acogida, y estoy segura que no están todos los que deberían estar. Niños y niñas que se merecen no una oportunidad, sino TODAS las oportunidades, no podemos imaginarnos por las circunstancias que han pasado y todo lo que han sufrido.
Tras esa charla en mi Centro comencé con el proceso de acogimiento, fue todo muy rápido. Y por fin llegó esa tarde en la que nos conocimos, en la que nuestra vida cambió para siempre. Esa tarde en la que me preparaste una rica merienda, pero no me ganaste por el estómago (a pesar de que cocinas de maravilla), me ganaron tus ganas de ser feliz, y sobre todo, de que a pesar de todo por lo que habías pasado, no había ni un ápice de rencor en tus ojos, no había rabia, ni dolor, solo ganas de ser FELIZ.

Como en la entrada anterior, os hago un avance de la próxima. No puedo olvidarme en estos momentos del papel importante que mi familia ha jugado en el acogimiento. Así que la próxima entrega de esta historia va dedicada a vosotros, a mis GARCíAS, una de las mejores familias del mundo.

sábado, 11 de febrero de 2017

Cumple-aniversario

Ya han pasado cuatro añitos desde que llegaste a casa. No sé si aún recuerdas cómo fue ese primer día:
Fuí a recogerte esa tarde al piso de acogida, donde habías pasado tus últimos años. Tus compañeros me ayudaron a cargar el coche mientras tú te aferrabas al sillón, abrazado al peluche que te habían regalado y con poca intención de levantarte. Te dejamos tu tiempo, hasta que finalmente te levantaste y te despediste de la que había sido tu familia para comenzar una nueva vida.
Con lo hablador que eres, viniste todo el camino callado, cenaste rápido,  algo también raro en  ti y te acostaste enseguida. Me dijiste que te dolía la cabeza y con el tiempo descubrí, que cada vez que algo te preocupa, te duele la cabeza, y aún hoy te sigue pasando.
Supongo que este nuevo cambio, uno más de tantos por lo que has pasado, te trajo mucha incertidumbre. Vivir con una extraña, a la que apenas conocías, un nuevo espacio, nuevas caras....tanta novedad y cambio abruma. Yo me sentía igual, tener que compartir mi espacio, mi tiempo, cambiar hábitos...iba a ser todo un reto, y si me equivocaba, y si no sabía hacerte feliz, darte todo aquello que necesitabas, y si, y si.....
Pero tú hiciste que todo fuera fácil, tenías tantas ganas de tener una "familia normal", como tú decías, tenías tantas ganas de recibir amor, de agradar, que lo hiciste fácil.
Ya han pasado 4 años, y como no, ha pasado de todo, montones de historias: buenas, buenísimas, no tan buenas, otras mejorables, algunas memorables....Poco a poco, iré contando alguna de ellas. 
En la próxima entrada os contaré como comenzó esta aventura, qué me hizo coger este tren. No os desesperéis, volveré pronto.